CHACOBO


   

Datos Generales:

Nombre del Pueblo:  Chacobo (o No iria)

Familia Sociolingüística: Pano

Ubicación: Departamento del Beni, Provincias Yacuma, Vaca Diez, Ballivián, Municipios de Riberalta, Exaltación y Reyes. Principales núcleos de asentamiento Alto Ivon.



Antecedentes y Organización Social:

Las primeras referencias que se tienen sobre los Chácobo han sido hechas por los cronistas que entraron por el lado de Mojos, probablemente en el siglo XVIII (ef. Chávez Suárez). En algunas de estas noticias se dice que los Chácobo vivían en las inmediaciones del lago Rogaguado y que desde allí habían tenido enfrentamientos con los Sirionó, Cayubaba y Movima, que ocupaban la parte central del actual Beni.

Durante la conquista del norte de Bolivia, por los explotadores de la goma elástica, los Chácobo fueron confundidos con varios grupos étnicos que habitaban la zona, pero que pese a pertenecer a una misma rama etnolingüística, guardaban entre sí diferencias considerables. De esta manera Antonio Vaca Díez, en un artículo publicado en 1888 en el Barracón Orthon dice que “los Chácobo son los mismos Pamas, Caripuna, Pacahuara y Sínabos”.

Heinz Kelm, considera que, el primero que da referencia comprobada sobre la existencia de los Chácobo fue Agustín Palacios en 1845, quien los encuentra en cercanías del lago Rogoaguado. En 1852, el teniente Gibbon de la marina de los Estados Unidos menciona que los Chácobo habitaban en la margen occidental del río Mamoré. Posteriormente en el año 1884, los Chácobo que vivían en las inmediaciones del río Ivon son visitados por el padre Armentia, igual que otro grupo que habitaba en el río Genes Guaya. En la crónica de su viaje, Armentia detalla que los Chácobo son un grupo bastante numeroso y que tiene bastante similitud cultural con los Pacahuara.

Así se puede establecer que los Chacobo. se movían en un vasto territorio entre los ríos Beni y Mamoré, disputando con los Cayubaba los recursos naturales de las lagunas Guachunas y Rogoagudo, con quienes habían frecuentes peleas.

Parece que los Chácobo, nunca fueron reducidos en las misiones del Beni, de tal manera que la adopción de elementos de la “cultura de las misiones” fueron adquiridas indirectamente gracias al contacto con grupos que fueron reducidos.

Con el auge de la goma, muchos Chácobo murieron a causa de las enfermedades desconocidas para ellos, muchos grupos deciden internarse en lugares inaccesibles como los ríos Benicito y Yata.

 

La estructura básica de organización Chácobo de Alto Ivon es la familia nuclear, la misma que es ampliada por los parientes del hombre. La familia tiene como responsabilidad reproducirse biológicamente y transmitir la cultura; en lo económico la familia es la encargada de producir alimentos y almacenarlos para su posterior consumo.

La participación directa en la comunidad se hace a través de la familia nuclear. Los mecanismos de inserción social tipifican a los jefes de familia, quienes son los encargados de definir asuntos relacionados al bien común. Cada familia acepta la guía ética y práctica de los siri (ancianos), quienes en ciertas oportunidades pueden tener mucho poder en la comunidad.


Todas las actividades de la preparación de comida son hechas por las mujeres, traer alimento del chaco, cocinarlos, cortar y traer leña, acarrear agua. También el hilado fino es arte de las mujeres, pues ellas hacen hamacas, bandas para coletas de los hombres y adornos para los brazos, hacen la tinta para pintar sus cuerpos y para teñir el hilo, las mujeres además son encargadas junto a sus hijos, la recolección de frutas silvestres.

El cuidado de la casa y los niños es otro trabajo de responsabilidad para las mujeres. Ayudan también a sus esposos en la siembra y cosecha de los chacos. El trabajo de los hombres consiste en la construcción de las casas, desmonte y sembrado de los chacos, pesca y la caza. Además es actividad masculina, hacer bateas, canoas, sogas, recolectar frutas, telas de corteza, etc. Ahora los hombres han aprendido el trabajo del rayado de la goma.

 

Organización Política:

Antiguamente estaban liderizados por un Cacique, actualmente hay dos organizaciones. La capitanía Grande Chacobo, estrechamente relacionada con los evalngelistas y la Subcentral Chacobo – Pacahuara reconocida por la CIRABO, apoyada por la CPIB y CIDOB. También existe el Distrito Municipal Indígena Chacobo – Pacahuara, dependiente del municipio de Riberalta.

 

Organización Económica:

La agricultura y la recolección, son las actividades principales en lo económico y productivo, con una mayor actividad de producción en la extracción de la castaña y palmito, dedicándose el resto del tiempo a la siembra de yuca, maíz, caña de azúcar, plátanos y diversas especies de frutas. El sistema utilizado para la producción agrícola es a través de la tala, roza y quema, que consiste en desmontar el terreno elegido, dejando que los árboles sequen por un tiempo, para luego prenderle fuego. De esta manera la tierra se fertiliza mediante la incorporación de materia orgánica natural. Sus áreas de cultivo están localizadas en monte alto, teniendo sus chacos extensiones que oscilan entre una y dos hectáreas, los mismos que se encuentran alejados de las viviendas, utilizando para este fin, chacos en barbecho.

En el trabajo de la siembra se nota la participación de todos los miembros de la familia; porque mientras el hombre prepara la tierra, las mujeres y los niños se encargan de colocar las semillas. La yuca sin lugar a dudas, es la especie que siembran en mayor abundancia y la que utilizan en variedad de comidas y bebidas.

En la región donde viven los Chácobo, la tierra es de baja fertilidad para el cultivo de los plátanos, por lo que esta fruta constituye elemento preciado y escaso. La producción agrícola no se destina exclusivamente para el consumo familiar o comunitario, sino también para conseguir mercancía diversa que es usada para otras necesidades. El algodón por ejemplo, es cultivado para hilar y tejer hamacas y adornos.

Una otra actividad que complementa la economía, es la recolección de frutos silvestres. El majo, motacú, pitón, chocolate y pacay que abundan en su hábitat, cosa que a su tiempo alternan la dieta familiar de los indígenas. La miel de abeja es también recogida y utilizada.

En la cultura Chácobo, se desconoce la ganadería por completo. La tradición de itinerante cíclica, ha hecho que la ganadería no pueda servir como elemento adjunto a su vida. Sin embargo, crían aves de corral y algunos animales domésticos.

La caza y la pesca son prácticas tradicionales, que aseguran el aprovisionamiento de carne a los Chácobos.


Hasta hace poco todos cazaban con arcos y flechas; ahora esta actividad es realizada con rifles, escopetas y trampas, utilizando en algunos casos muy poco los arcos y flechas. Entre la fauna existente una diversidad de animales donde los más preferidos para la caza son: la anta, huaso (chaxo), taitetú (jano), chancho de tropa (yahua), la urina (chaxo caro), jochi pintado (anó), jochi cachutero (Tsacaca), tatu (yahuishi), tejon (shisha) y marimono (iso) y otros.

 

Simbolismo:

Los Chácobos representan elementos culturales típicos de los panos y del oeste amazónico: Aldeas compuestas de grandes habitaciones comunales (maloca); alimentación vegetal basada principalmente en la yuca y el plátano, con una valorización ritual del maíz; importancia de las peleas rituales; división de los poderes místicos y curativos entre hombres y mujeres; utilización del tabaco, más que la ayahuasca, como alucinógeno de los chamanes; sistema ritual centrado por la iniciación simultanea de los jóvenes de los dos sexos.

Religión y Mitología: Los Chácobo creen en la inmortalidad del alma y la existencia de espíritus malos y buenos. Los espíritus malos son los que deambulan durante mucho tiempo penando por la selva o introduciéndose en animales o plantas, los espíritus buenos van a un lugar de placer y abundancia; por lo que la cultura Chácobo tiene la trilogía vida, justicia y solidaridad. Asimismo, existe la creencia en divinidades malignas, como xoshini por ejemplo, que agreden y engañan a los hombres en diferentes formas con la salvedad que dichos efectos sólo alcanzan a los hombres que han transgredido las normas de la cultura. Paralelamente existen otros espíritus que cooperan con el hombre, constituyéndose como factor equilibrante entre el hombre y la naturaleza.

La mitología Chácobo, tiene superabundancia de relatos elaborados por la cultura para explicar y justificar la existencia de todos los entes naturales y supernaturales. El sentido simbólico del mito adquiere importancia profunda en la organización y religión del os Chácobo, puesto que cada hecho y cada situación particular son desarrollados a partir de la abstracción del relato.

El mito más generalizado es el referente a un personaje, a quien se le atribuye la creación de muchas cosas, al igual que la manutención y el equilibrio con la naturaleza, Cáco es el demiurgo que fue concebido por las relaciones sexuales de una mujer Chácoba con un tigre. Según los relatos míticos, Cáco es caracterizado como un ser travieso y que a través de sus travesuras va dando vida a las cosas.